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Proyecto OSIRIS-REx

El astrofísico venezolano Humberto Campins liderará la misión la NASA que tomará muestras de un asteroide

27/05/2011

(infoespacial.com) Caracas.- El astrofísico venezolano Humberto Campins será uno de los investigadores principales que liderarán la misión de la sonda espacial Origins-Spectral Interpretation-Resource Identification-Security-Regolith Explorer (OSIRIS-REx), que la NASA lanzará al espacio en 2016. Equipada con un brazo robótico, su misión será recoger muestras del asteroide 1999 RQ-36, para traerlas a la Tierra

Osiris-Rex ha sido escogido por la NASA después de evaluar los estudios conceptuales de tres posibles misiones científicas de estudio del sistema solar que la Agencia consideraba dentro de su Programa Nueva Frontera. Estos proyectos fueron escogidos como finalistas, y financiados para su definición de detalle, en 2010. Las otras dos propuestas incluían una misión de retorno de muestras desde el otro lado de la Luna y una misión a la superficie de Venus.

Según destaca el diario El Universal de Caracas, fue el profesor Humberto Campins quien, junto con un equipo de la Universidad de Arizona, propuso a la agencia espacial la ejecución del proyecto Osiris-Rex, que puede ayudar a comprender mejor la formación de nuestro sistema solar y cómo comenzó la vida. Esta misión será la primera de Estados Unidos para traer muestras de un asteroide a la Tierra, hito ya conseguido por Japón.

Humberto Campins Camejo, nacido en Barquisimeto, Venezuela, el 9 de Noviembre de 1954) y es un destacado astrofísico, una de cuyas especialidades son los asteroides. Uno de estos cuerpos, el 3327, incluso fue bautizado en 1987 con su nombre. Profesor de la Universidad de La Florida, ha desarrollado una importante carrera docente en centros con la Universidad de Arizona, en la  que se había formado, así como en la Universidad Simón Bolivar.

En la misión de la NASA, Campins trabajará junto con Michael Drake del Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona. 

Un gran reto

Campins, quien actualmente permanece como investigador invitado en el Observatorio de París, comentó a El Universal como llegar a un asteroide es un gran reto. Esta misión será la primera de su tipo. Los asteroides tienen campos de inusual gravedad y pueden girar mucho más rápido que los planetas.

Para el profesor Campins, el interés de la misión es llegar a un asteroide situado a millones de kilómetros de distancia de la Tierra donde la sonda espacial podrá recoger una muestra de rocas "primitivas" del espacio sin contaminar. "Los meteoritos que golpean el suelo terrestre pueden perder más de 99% de su masa, porcentaje que probablemente contenga la información más interesante", explicó.

El asteroide que estudiará la misión Osiris-Rex será el 1999 RQ36, de 600 metros de diámetro, tamaño algo pequeño para un asteroide. Este cuerpo celeste está viajando relativamente cerca de la Tierra y, además, ha sido designado como "potencialmente peligroso" porque existe una posibilidad entre 1800 que choque contra la Tierra en 2170.

"Este asteroide es una cápsula del tiempo desde el nacimiento de nuestro sistema solar y marca el comienzo de una nueva era de la exploración planetaria", dijo Jim Green, director del Planetario de la NASA División de Ciencias en Washington, según informaciones recogidas por la agencia Europa Press. "El conocimiento de la misión también nos ayudará a desarrollar métodos para un mejor seguimiento de las órbitas de los asteroides."

Así será la misión

La misión costará alrededor de 800 millones de dólares (sin contar el vehículo lanzador), monto que incluye fondos para diseñar el instrumento que capturará rocas del asteroide y las traerá a la Tierra.

El dinero también cubrirá el costo de rodear y analizar el asteroide con instrumentos especiales para seleccionar el punto de muestreo óptimo, encapsular la muestra y enviarla a la Tierra. A pesar de lo difícil que parece este trabajo, el mayor reto comenzará cuando la muestra ya esté en el laboratorio. Campins calcula que "al menos pasaremos dos años revisando cada pieza que recojamos".

Después de viajar cuatro años, OSIRIS-Rex se acercará al asteroide. Una vez que se coloque a tres kilómetros de su superficie, la nave comenzará seis meses de mapeo de su superficie. El equipo científico escogerá un lugar desde donde el brazo de la nave tomará una muestra. La nave espacial poco a poco se acercará al sitio, y el brazo se extenderá para recoger más de 56 gramos de material antes del regreso a la Tierra en 2023.

Simultáneamente al mapeo, la sonda analizará otras características del cuerpo celeste. La misión medirá con precisión el "efecto Yarkovsky" por primera vez. El efecto es un pequeño empujón causado por el Sol en un asteroide, ya que absorbe la luz solar y emite de nuevo la energía en forma de calor. El pequeño empujón se acumula con el tiempo, pero es irregular debido a la forma del asteroide, la composición de oscilación, la superficie y la rotación.

Para los científicos es importante predecir la trayectoria de un asteroide que se acerca a la Tierra y entender los efectos que puedan cambiar su órbita.

Las muestras tomadas se almacenarán en una cápsula que aterrizará en unas instalaciones en Utah. El diseño de la cápsula será similar al utilizado por la nave Stardust de la NASA, que en 2006 trajó a la Tierra las primeras partículas de un cometa, el Wild 2. La cápsula de muestras OSIRIS-Rex será llevado a Centro Johnson de la NASA en Houston. El material será entregado a un centro de investigación siguiendo el protocolo estricto de protección planetaria.

Foto: Universidad de La Florida

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