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La ESA pone a prueba el sistema de medición láser que usará la misión Proba-3

La Agencia Espacial Europea (ESA) ha probado con éxito el sistema de medición basado en láser que mantendrá la nave espacial de la misión Proba-3, que lanzará dos pequeños satélites en 2024 en "una órbita altamente elíptica", informa la agencia.Estos satélites se convertirán en los objetos controlados "con mayor precisión en el espacio, manteniendo una distancia establecida entre sí con una precisión de nivel milimétrico", asegura la ESA. El director del proyecto Proba-3, Damien Galano, dice que "al mantener su posición relativa entre sí durante hasta seis horas por órbita, a una distancia de 144 metros, la nave espacial Occulter proyectará una sombra sobre su contraparte Coronagraph para formar un eclipse solar artificial en el espacio", que permitirá estudiar tanto la atmósfera exterior como la corona del Sol.El proyecto ha utilizado la cámara de pruebas de vacío 1.5 del Laboratorio de Metrología del Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial (Estec) de la ESA, en la que instalaron durante seis semanas una serie de espejos plegables para hacer rebotar el rayo láser en la distancia necesaria, 250 metros, ya que dicha sala mide solo 60.Juego de espejosEl ingeniero de sistemas de Proba-3, Jorg Versluys, explica que el laboratorio les ayudó a "alinear y mapear con precisión las posiciones de los espejos, usando sus propios rastreadores láser". Versluys explica que las pruebas "permitieron mapear cómo responde el sistema de metrología cuando el objetivo se mueve ligeramente hacia arriba, hacia abajo o de lado a lado".De esta manera, los responsables del proyecto consiguieron recabar suficiente información como para poder "crear una base de datos completa del movimiento de las dos unidades en una escala de píxeles por milímetro que podemos emplear de verdad cuando lleguemos al espacio".Durante la misión, cuando los satélites estén a menos de 250 metros de distancia entre ellos, las cámaras de Occulter generarán imágenes y detectarán los led de la nave Coronagraph.

Artemis, paso a paso: este es el plan de la NASA para establecer bases en la Luna

El SLS y Orion se separarán, después del lanzamiento, de la primera etapa del cohete para orbitar la Tierra una vez y salir luego hacia la órbita Lunar.El SLS estará equipado con cuatro motores RS-25, para impulsar el cohete con una fuerza de 8.896.443 newtons, que se han adaptado específicamente para esta misión. Dos de los cuatro motores han volado previamente en 20 vuelos combinados del transbordador espacial. Los motores tercero cuarto son motores nuevos que incluyen hardware previamente volado.La cápsula emprenderá una trayectoria de regreso libre (volviendo a la órbita de la Tierra gracias a la propulsión de la Luna sin necesidad de utilizar motores) y pasará a unos 7.400 km de la superficie lunar, separándose del módulo de servicio antes de amerizar de nuevo en la Tierra.Artemis III: pisar la LunaEsta misión es la primera del programa que llevará a astronautas a pisar la Luna desde Apolo 17 en 1972.

La ESA desvela, tras el éxito de Dart, que hay 30.000 asteroides cerca de la Tierra

En la actualidad, los asteroides cercanos a la Tierra representan aproximadamente un tercio del millón de asteroides descubiertos hasta ahora en el Sistema Solar.

La española Eosol concluye la revisión crítica de diseño de su antena para la ESA

Este compuesto hace que la precisión de la antena no se vea alterada ni siquiera en temperaturas criogénicas de 4 grados kelvin.Pruebas a diferentes temperaturas Durante la fase de fabricación se procederá también a realizar los distintos tratamientos térmicos y superficiales de la (sub)mmVAST, así como su caracterización por partes.

La misión de la ESA Sentinel 1B finaliza por un error tras 6 años de servicio

El director de operaciones de la nave Sentinel 1, Alistair O'Connell, ha querido decir a este respecto que "la desorbitación de Sentinel-1B se llevará a cabo de acuerdo con los requisitos de mitigación de la basura espacial que estaban en vigor para los proyectos de la ESA en el momento del diseño de Sentinel 1A y Sentinel 1B, lo que significa que la reentrada en la atmósfera tendrá lugar dentro de 25 años.