La ESA confirma su intención de construir una base permanente en la Luna
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La ESA confirma su intención de construir una base permanente en la Luna

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La nueva dirección de la Agencia Espacial Europea (ESA) quiere construir una base permanente en la Luna, el lugar donde hace medio siglo los rusos llegaron por primera vez y los estadounidenses dieron sus primeros pasos. El Centro Europeo de Astronautas con sede en la ciudad alemana de Colonia trabaja ya en este ambicioso proyecto.

“Mi intención es construir una base permanente en la luna, una estación abierta a diferentes estados miembros de todo el mundo”, el director general de la ESA, Jan Wörner.

La humanidad nunca ha estado de forma permanente en la luna, pero la misión espacial Apolo de la NASA demostró en su tiempo que con el compromiso suficiente, es posible dar un paso de gigante. “Lo hicimos en la década de los sesenta en un plazo de diez años. Así que hoy con una tecnología mucho más desarrollada, estamos más que preparados para conseguirlo de nuevo”, destaca el astronauta danés Andreas Mogensen.

Como publicó Infoespacial.com, Wörner anunció este proyecto el pasado mes de noviembre en el Congreso Internacional de Astronáutica celebrado en Jerusalén. La intención del director de la ESA es convertir este proyecto en la piedra angular de su mandato.

La idea es que la base lunar forme parte del proyecto global de la Estación Espacial Internacional. “Estarían incluidos los estadounidenses, los rusos, los chinos, los indios, los japoneses, e incluso otros países con menores contribuciones”, añade.

Por el momento, el proyecto no cuenta con muchos detalles pero no le falta entusiasmo. A principios de febrero, el Centro Europeo de Astronautas en Colonia organizó un taller sobre cómo construir un pueblo lunar permanente. El mensaje clave es que la humanidad puede utilizar los metales, minerales y agua helada disponibles en la Luna. 

El director del Grupo Internacional de Exploración Lunar, Bernard Foing, explica que "la Luna está llena de recursos. Hemos encontrado hielo en los polos lunares, y hemos encontrado áreas expuestas constantemente a la luz del día. Estos lugares nos pueden ofrecer los recursos que necesitamos para la construcción y el sostenimiento de los astronautas en la base lunar".

Radiación solar y temperatura extremas

Las principales amenazas para cualquier base lunar son la radiación solar y cósmica, micro meteoritos y las temperaturas extremas. Sin embargo, el científico irlandés Aidan Cowley ya se ha puesto manos a la obra para utilizar el propio suelo lunar en la construcción de cúpulas protectoras. 

"Una de las ideas que se nos ocurrió fue que podíamos utilizar este material en tres dimensiones para construir una estructura o módulo lunar habitable; y creemos que se puede hacer, es posible. Nuestro concepto es que un vehículo robot aterrice en la superficie de la luna, infle una especie de cúpula hinchable que sirva de base para construir la capa protectora que protegerá a los astronautas en su interior sin peligro", explica este experto.  

"Es decir, se coloca una capa de polvo que, posteriormente sellaremos, añadiremos otra capa de polvo encima y repetiremos la mismo operación hasta que se haya construido cualquier tipo de estructura que queramos", detalla Cowley. 

Como no es fácil ir a la Luna para poner en práctica nuevas ideas, los científicos buscan lugares con rocas y polvo similares al de este satélite. Uno de los lugares de ensayos es el parque volcánico de Eifel, cerca de Colonia.

"Aquí disponemos de los equipos e instrumentos que necesitamos para medir la composición de las rocas. Y para evaluar su funcionamiento real, usamos rocas con características similares a las rocas lunares y marcianas, es decir rocas volcánicas", subraya Foing. 

Misiones a la Luna

La ESA apuesta por regresar a la Luna, pero esta vez para quedarse. El serio compromiso del director de la ESA de construir un pueblo lunar constituye una gran aventura, si bien se necesitarán aún por lo menos 20 años hasta que la tecnología esté lista para hacerlo posible. 

"Se trata de un gran ciclo de desarrollo que se tiene que volver a reiniciar, desde los cohetes que nos lleven a la órbita, hasta las naves espaciales que transporten a los astronautas a la luna y les ayuden a aterrizar. Y luego, por supuesto, las bases que permanecerán en la luna. Toda esta tecnología en bloque  hay que ponerla en marcha", afirma Mogensen.

El anuncio oficial de la ESA confirma además el renovado interés en el satélite de la Tierra. A este respecto, China planea una misión para la recogida de muestras lunares, Rusia desarrolla un módulo de aterrizaje robótico con el apoyo europeo y la cápsula Orión de la NASA debería estar volando alrededor de la Luna antes del 2020. 

"Una de las ventajas de nuestra idea de un pueblo lunar es que no requiere una gran financiación inicial. Es decir, podemos comenzar con una pequeña misión de aterrizaje, que muchos países ya están planeando, hasta una gran inversión, como por ejemplo, algunos telescopios, un telescopio de radio en la cara oculta de la luna. Por lo que tendrá usos múltiples, para múltiples usuarios, pero en un solo lugar ", concluye Wörner. 

Foto: ESA



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