El posible puerto espacial de Texas pasa el control de impacto ambiental
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El posible puerto espacial de Texas pasa el control de impacto ambiental

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(infoespacial.com) Dallas (Texas).- La compañía aeroespacial SpaceX ha superado uno de los mayores obstáculos para la construcción y operación de un posible puerto espacial cerca de la comunidad fronteriza de Brownsville, en el extremo sureste del estado de Texas.

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA en sus siglas en inglés), ha difundido los resultados de un estudio de impacto ambiental, en el que sostiene que la construcción de una plataforma de lanzamiento de cohetes en esa zona no causaría daño en la naturaleza.

“Después de una cuidadosa consideración de los hechos y tras el examen de los puntos de vista de las agencias federales que tienen jurisdicción, se declara que la acción propuesta es coherente con las políticas ambientales nacionales existentes”, indicó la FAA en un comunicado.

Sin embargo, la aprobación del estudio de impacto ambiental no garantiza aún que la FAA autorizará los lanzamientos de cohetes, aunque sí se considera que es un paso esencial en esa dirección.

SpaceX señaló, por su parte, que aunque Brownsville es uno de los finalistas para el desarrollo de un complejo de lanzamiento orbital comercial, la decisión sobre el sitio no se tomará hasta que toda la diligencia técnica y normativa se haya completado.

Además de Texas, la empresa también está considerando como posibles sitios para la construcción del puerto espacial a Florida, Georgia y Puerto Rico.

La compañía ha propuesto la construcción del puerto espacial en un área de 22 hectáreas adyacente a la playa conocida como Boca Chica, a unos cinco kilómetros al norte de la frontera con México.

La primera firma privada en realizar misiones comerciales al espacio planea efectuar hasta 12 lanzamientos al año en caso de construir el sitio en ese lugar.

Además de SpaceX al menos otras dos compañías privadas han adquirido terrenos en la frontera sur de los estados de Nuevo México y Texas para construir bases de lanzamientos de cohetes y pistas de aterrizaje para naves espaciales reutilizables.

La pionera de estas compañías es Virgin Galactic, que construyó en un área ubicada unos 60 kilómetros al norte de Las Cruces, Nuevo México, el Spaceport América, el primer puerto espacial comercial que existe en todo el mundo.

Virgin Galactic, propiedad del multimillonario empresario británico Richard Branson, planea iniciar desde este lugar a finales del presente año el lanzamiento de la primera línea comercial de vuelos orbitales de turistas.La compañía ha desarrollado la nave espacial Space Ship Two, que se lanza desde el transbordador aéreo White Knight Two, para realizar vuelos suborbitales de gravedad cero por espacio de cinco minutos a unos 100 kilómetros de altura con hasta seis pasajeros.Virgin Galactic informó haber recibido ya más de 70 millones de dólares en depósitos de 580 personas interesadas en reservar un billete para uno de sus vuelos suborbitales.El número de reservas supera en un 10% al total de personas que han viajado al espacio en toda la historia. Virgin Galactic también planea utilizar la misma tecnología e instalaciones para el lanzamiento de un cohete, el LauncherOne, que pondrá en órbita a una nueva generación de satélites.Otra compañía, Blue Origin, del multimillonario Jeff Bezos, fundador del popular sitio de ventas por internet Amazon, compró un terreno de 67.000 hectáreas en el suroeste de Texas, a unos 60 kilómetros de México, que serviría de base para el lanzamiento comercial de cohetes. La zona ubicada en el condado de Culberson, cerca de la comunidad de Van Horn, es una de las áreas más remotas de Estados Unidos.El proyecto de Bezos ha sido hasta ahora uno de los más reservados de las iniciativas espaciales privadas que han comenzado a desarrollarse teniendo como soporte los recursos de empresarios multimillonarios.En el más reciente de sus escasos comunicados, fechado en diciembre pasado, la empresa informó haber alcanzado “un hito clave” en el desarrollo de un motor de combustible líquido que impulsará a su nave espacial “New Shepard” para realizar vuelos orbitales.

Foto: Virgin Galactic



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