España, punta de lanza de la tecnología aeroespacial
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España, punta de lanza de la tecnología aeroespacial

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Miguel Ángel Gómez Tieno / ABC / Madrid.-

Los responsables políticos deberían apoyar con decisión este sector estratégico

Obviamente se trata de una coincidencia, pero el diario ABC y la ingeniería aeroespacial nacieron al unísono en 1903. Por tanto, en este año 2013, celebramos el centésimo décimo aniversario de estos dos relevantes acontecimientos.

El primer vuelo tripulado, controlado y propulsado de un aparato más pesado que el aire, el Flyer I norteamericano, tuvo lugar en 1903 en las dunas de Kitty Hawk (Carolina del Norte), con Orville Wright a los mandos y animado desde tierra por su hermano Wilbur. Medio siglo después (en 1957) el lanzamiento del primer satélite artificial, el Sputnik 1 soviético, nos abrió las puertas del espacio iniciando el camino de la exploración espacial, camino por el que avanzamos desgraciadamente a una velocidad menor de la prevista en sus inicios.

El siglo XX será recordado por muchas cosas, pero sin duda una de las más relevantes, si no la más, es que la Humanidad conquistó el aire y salió al espacio exterior, pisando incluso un cuerpo celeste distinto de nuestra cuna la Tierra. Por ello el siglo XX debería ser rebautizado como el siglo aeroespacial.

¿Y qué ha hecho España en estos 110 años en todo lo relacionado con la ingeniería aeroespacial, es decir, con el diseño, fabricación, operación y mantenimiento de los vehículos aeroespaciales? ¿Los españoles hemos sido meros usuarios u observadores, o podemos considerarnos protagonistas a nuestra modesta escala local?. Ahí van algunos hitos históricos, españoles y aeroespaciales, relacionados con los inventores, la industria y centros de investigación, y las Universidades.

Dos personajes españoles de talla mundial han sido Juan de la Cierva y Emilio Herrera. En 1923, sólo 20 años después del vuelo del Flyer, el autogiro C4 diseñado por Juan de la Cierva despegó en Getafe y asombró al mundo al erigirse como la primera aeronave capaz de volar basándose en un mecanismo tan “antinatural” como el ala giratoria.

Por otro lado, sobre 1935, Emilio Herrera diseñó el primer traje espacial del mundo, aunque en honor a la verdad hay que decir que su objetivo inicial sólo fue la protección del hombre en los vuelos estratosféricos en globo. Además, en 1928 Emilio Herrera fue uno de los fundadores y el primer Director de la Escuela Superior Aerotécnica, precursora de todas las escuelas de ingeniería aeronáutica de nuestro país.

El siglo aeroespacial

La industria aeroespacial constituye la punta de lanza de la tecnologíahumana. El mismo año 1923 en que Juan de la Cierva voló por primera vez con su autogiro, se fundó la empresa Construcciones Aeronáuticas Sociedad Anónima (CASA) quién ha ejercido en España durante el siglo pasado un casi-monopolio en el diseño de aviones, con creaciones tan destacadas como el C-212 o el C-101, por citar sólo dos de sus aviones más emblemáticos. En la actualidad CASA forma parte del consorcio europeo EADS, quién comparte con la empresa norteamericana Boeing el dominio de los cielos, al diseñar y fabricar los aviones Airbus: de cada dos aviones comerciales que vuelan por el mundo, uno es un Airbus.

El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) fue fundado en 1942 y ha sido un referente nacional e internacional en multitud de temas relacionados con la investigación y desarrollo en el aire y el espacio.

A partir de los años setenta y ochenta del siglo XX comienzan a aparecer distintas empresas nacionales que en muy pocos años alcanzan relevancia internacional. Podríamos citar a SENER-ITP, líder mundial en el campo de la propulsión aeronáutica, GMV, centro de excelencia de la Agencia Espacial Europea (ESA) en Mecánica Orbital y uno de los ejemplos más destacados de spin-off universitarios, e INDRA que diseña del orden de la tercera parte de los sistemas de Control del Tráfico Aéreo desplegados en el mundo. Más recientemente se han constituido empresas como Gamesa, líder mundial en aerogeneradores; Aernnova, empresa de estructuras aeronáuticas con proyección global, y Elecnor-Deimos, muy activa en el sector espacial. Aena ha sido y sigue siendo referente internacional en infraestructuras aeroportuarias y en navegación aérea, y la ingeniería aeroespacial imbricada en instituciones estatales como el Ministerio de Fomento y el Ejército del Aire está a la altura de las mejores del mundo.

En relación con la formación en ingeniería aeroespacial, los únicos centros universitarios que han impartido docencia durante todo el siglo pasado han sido la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos (ETSIA), heredera de la Escuela Superior Aerotécnica (1928) y en donde se han formado más de 6000 ingenieros aeronáuticos, y la EUITA, creada en 1939 y en donde se han formado la práctica totalidad de los ingenieros técnicos aeronáuticos de nuestro país. Ambos centros pertenecen en la actualidad a la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). Ya en estos primeros años del siglo XXI diversasUniversidades de toda España han empezado a ofertar titulaciones de ingeniería aeronáutica, en un fenómeno de atomización nada bien controlado por las correspondientes autoridades educativas autonómicas.

En nuestras escuelas de ingeniería aeroespacial, los alumnos reciben una formación científico-técnica de primera línea mundial, al nivel de cualquier Universidad extranjera de renombre, lo cual les sitúa en una magnífica posición en la parrilla de salida a la hora de acceder a un primer empleo aeroespacial en cualquier parte del mundo.

Una de las asignaturas pendientes de nuestro país está en el reconocimiento de la trascendental contribución que ha tenido la ingeniería española en el cambio de la España subdesarrollada a la España actual a lo largo del siglo pasado. En esta línea, nuestros responsables políticos deberían reconocer esta contribución y apoyar con decisión a los sectores estratégicos, entre los que ocupa un lugar destacado el sector aeroespacial, por ser fácil su destrucción en pocos meses y muy difícil, por no decir imposible, su reconstrucción en decenios.

Finalmente, y como respuesta a las preguntas formuladas en líneas anteriores, debemos sentirnos, por una parte muy orgullosos por todo lo conseguido en estos 110 años de ingeniería aeroespacialespañola, y por otra optimistas respecto al futuro de nuestro sector.

http://www.abc.es/sociedad/20130601/abci-ingenieria-aeroespacial-201305312102.html



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