Rosetta cumple un año junto al cometa 67P
Europa >

Rosetta cumple un año junto al cometa 67P

Cometa 67P
|

El pasado jueves 6 agosto se cumplió un año de la llegada de la misión Rosetta de la Agencia Espacial Europea (ESA) al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko, que alcanzará el perihelio de su órbita la próxima semana.

Rosetta comenzó su emocionante y largo viaje en 2004, en el que visitó la Tierra, Marte y dos asteroides de camino a su destino final. Desde entonces, esta misión europea se ha convertido en la primera de la historia en acompañar a un comenta y en colocar sobre su superficie una sonda, Philae.

Los equipos de la misión se enfrentaron a grandes retos para aprender a ‘volar’ en un entorno impredecible y, en ocasiones, inhóspito. La nave ha recogido una gran cantidad de sorprendentes datos sobre este fascinante cometa, estudiando su interior, su dramática superficie y la nube de polvo, gas y plasma que lo rodea.

Nicolás Altobelli, científico del proyecto Rosetta, señala que "es una misión de exploración científica, y cada día descubrimos algo nuevo que estudiar y tratar de comprender". En este sentido, añade que "hemos recogido una gran cantidad de información sobre el cometa durante este primer año de operaciones en su entorno, y estamos ansiosos por continuar su estudio durante un año más".

Hasta la fecha, entre los logros de la misión destaca el descubrimiento de que el agua que transporta el cometa tiene un ‘sabor’ diferente a la de los océanos de la Tierra, alimentando el debate sobre el papel que habrían jugado los cometas y los asteroides a la hora de traer agua a nuestro planeta.

Rosetta también detectó por primera vez nitrógeno molecular en un cometa, lo que ofrece importantes pistas sobre las temperaturas a las que se formó este cuerpo. El nitrógeno molecular era bastante común durante la formación del Sistema Solar, pero se necesitan unas temperaturas muy bajas para que quede atrapado en el hielo. Los datos recogidos por Rosetta respaldan la teoría de que los cometas se formaron en el frío y distante cinturón de Kuiper.

Descenso hacia el cometa

Las medidas realizadas por Rosetta y Philae durante el descenso de éste último han permitido determinar que el núcleo del cometa no está magnetizado, al menos a gran escala.

Los científicos piensan que los campos magnéticos jugaron un papel muy importante en el Sistema Solar primitivo, desplazando pequeños granos de polvo magnetizados. Sin embargo, los datos de Rosetta indican que su importancia se redujo en cuanto las partículas se empezaron a aglutinar para formar bloques de metros o decenas de metros de diámetro.

Estos son sólo algunos ejemplos de los numerosos descubrimientos científicos que está realizando Rosetta, y la mayoría de ellos se basan tan sólo en los datos recogidos durante los primeros meses de operaciones junto al cometa.

La próxima semana el cometa pasará por el perihelio, el punto más próximo al Sol de su órbita de seis años y medio. El 13 de agosto Rosetta y el cometa se acercarán a 186 millones de kilómetros del Sol, aproximadamente un tercio de la distancia a la que se encontraban en agosto del año pasado.

Foto: ESA (llegada al cometa)



Recomendamos

Lo más visto